two hands

La parábola del buen mamerto

Lucas 10:25-37

Nota importante: la palabra “mamerto” en Colombia hace alusión a un simpatizante de partidos políticos diferentes a la derecha, ya sea izquierda, centro, o cualquier alternativo. Con esta parábola no pretendo exaltar ni criticar ningún partido político, pues poco me importan. Más bien, solamente tomé dos elementos cotidianos que son popularmente opuestos, para hacer lo mismo que hizo Jesús al contrastar las violentas riñas políticas entre judíos y samaritanos.


Se acercó a Jesús un servidor público y le preguntó: “maestro, cuál es la ley más importante”. Jesús entonces le dijo: “la ley más importante es amar a Dios, pero hay otra que es igual: ama a tus iguales como te amas a ti mismo.” Entonces el servidor público le preguntó a Jesús: “¿y quién es mi igual? ¿Las personas de mi partido político?” Jesús entonces empezó a contar un cuento:

“Había una vez un adinerado conservador ultra derechista que iba de viaje en su BMW por la autopista, cuando un grupo de vándalos en motocicletas hizo una barricada y lo detuvieron con fusiles al hombro. Los vándalos lo golpearon, y lo dejaron casi muerto a la orilla de la autopista, lo desnudaron y le robaron su camisa Lacoste, sus gafas Ray-Ban, su Tag Heuer, sus pantalones Tommy Hilfiger, y sus Jordan. Además, se le llevaron su BMW.

Pasadas unas horas, el tipo seguía botado a la orilla de la autopista agonizando cuando entonces pasó otro adinerado conservador ultra derechista en su Porsche, lo vio tirado, pero tuvo miedo porque pensó que era un vagabundo y siguió su camino. Al rato pasó el alcalde de la provincia más cercana con su escolta militar, y cambiándose de carril, avanzaron y se alejaron. Luego pasó un mamerto en su viejo Mazda 323, lo vio agonizando, se detuvo, y curó sus heridas, le puso un poncho para cubrirlo, y le dio agua, y una empanada grasosa que llevaba en su mochila artesanal. Lo subió a su chatarra de carro, lo llevó al centro de salud más cercano y le dijo a los médicos que toda la atención que necesitara el herido la cargaran a nombre suyo.”

Jesús entonces preguntó al servidor público: “¿quién de las tres personas fue el igual del hombre herido?” El servidor público contestó: “el mamerto que lo ayudó.” Jesús le respondió: ahora ve tú y haz lo mismo y sabrás lo que es vida eterna.

Cristian López Zuleta, conocido en redes sociales como Cristian Elezeta, es licenciado en lingüística y pedagogía, escritor apasionado, y músico de pasatiempo. Creador de contenido evangelístico en redes sociales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *